Perú nunca se quiso independizar de España




Perú nunca se quiso independizar de España


 

Las tragedias del aborto.



Carta al  Presidente

(publicada en pg. 41 de Diario Libre de 21-12-2016)

Las tragedias del aborto.
Le comprendo y le propongo

Sr. Presidente Medina, de verdad que no quisiera yo encontrarme personalmente en su situación de tener que cargar sobre mi conciencia las tragedias y las vidas de muchos miles de bebés y madres.

A todos nos parecen verdaderamente trágicos, como a Ud., los casos de embarazos por violación, incesto o con malformación de feto. Quisiéramos que no existieran pero, son reales y hay que resolverlos.  Es muy duro pedir a esas madres una heroicidad, que nosotros  seguramente no tendríamos, y frente a la que se encontrarían solas.

También a todos nos parece una  tragedia la del embrión que  a los dieciocho días cuentan con un corazón que late, a los veinte días con un sistema nervioso en constante crecimiento, a los cuarenta  y dos días ya cuenta con esqueleto completo y reflejos, y a las ocho semanas, se le puede practicar un electrocardiograma, y es posible registrar sus parpadeos, reacciones, respuestas a estímulos y asir con la mano. El embrión con malformaciones congénitas es un enfermo, el más pequeño de los enfermos, que debemos curar.

Las mujeres y madres, al menos tienen las asociaciones nacionales y entes internacionales que hacen presión.  Perdón por el ejemplo pero ¿Cómo sería una manifestación de los miles de bebés abortados o por abortar?

Le propongo, Sr. Presidente, que la sociedad, el Estado, se haga cargo de apadrinar y amadrinar a todos esos bebés para eliminar las tragedias a sus madres y evitar la penalización. Los ciudadanos estamos dispuestos a cargar con ese gasto en el presupuesto del Estado.



República Dominicana es un ejemplo de desigualdad.



República Dominicana es un ejemplo de desigualdad.

América Latina: una estructura tributaria regresiva que genera desigualdad y exclusión.

En América Latina, las finanzas públicas son todavía frágiles, están alejadas de su potencial de recaudación, y reflejan un modelo social y económico “inequitativo que perpetúa la concentración de poder y las discriminaciones”, concluye el informe “Justicia fiscal para reducir la desigualdad en Latinoamérica y el Caribe”, divulgado  por Oxfam Internacional.

En su informe, observa que la región que conforman Latinoamérica y el Caribe se caracteriza por “albergar sociedades de baja movilidad”.
Esta realidad es contraria al de la “sociedad móvil”, donde todas las personas, sin importar la posición económica en la que nacen, tienen la oportunidad de progresar.
En América Latina, una estructura tributaria regresiva e inequitativa recrudece la injusta concentración de los ingresos y la riqueza, según la entidad.

Explica que detrás de una insuficiente recaudación está el sesgo hacia los impuestos indirectos, y el desequilibrio en el esfuerzo fiscal que asumen los distintos actores económicos.

Un caso concreto dentro de los países de esa región es República Dominicana  que persiste como una fiel exponente de esa realidad de desigualdad y exclusión: sólo el 2% de esa población asciende en escala social.

“La pobreza y las desigualdades son evitables y no caen del cielo. El diseño del sistema fiscal es un espejo de la voluntad política de los gobernantes para crear, afirma Rosa Cañete Alonso, directora de Oxfam en República Dominicana.

Y esto no ha cambiado mucho. En 2012, el 20% más pobre de la población dominicana  apenas captó el 4% de los ingresos, integrando ese triste grupo latinoamericano junto a Bolivia, Honduras, Paraguay.

La estructura tributaria de República Dominicana en 2012 se basaba en un 64% en impuestos al consumo y al comercio exterior, (impuestos indirectos) y sólo un 36% en impuestos a la renta y patrimonio.

Con la reforma tributaria de 2013, los impuestos indirectos pasaron a representar el 58.2% del aumento de la recaudación previsto.
La estructura tributaria “es causa” de los malos resultados en el combate a la pobreza y la desigualdad.

 La reforma tributaria realizada por el gobierno de Danilo Medina, en 2012, fue para afrontar una deuda millonaria que dejó el anterior gobierno del mismo partido: “En 2012 el presidente Leonel Fernández dejó al país un agujero de casi 3,500 millones de euros, más de un 8% del PIB en concepto de gasto no aprobado por la Ley de Presupuesto durante el año electoral”.


Esto nos hace recordar la deuda supermillonaria de Argentina que tiene al país, una vez más, en el caos económico.