La comunidad árabe en República Dominicana
La hegemonía del Medio Oriente en República Dominicana
expresada en el comercio y la cultura
El Dr. Víctor Atallah,
cardiólogo y cónsul de Palestina en República Dominicana nos hace un excelente
resumen del origen y situación actual de la comunidad árabe en este país que
puede servir de modelo de lo que ha sucedido en otros países latinos.
Los árabes comenzaron
a llegar a la Isla a finales del siglo XIX, y más pronto que tarde, la
comunidad árabe logró ser la minoría más relevante del país; pues hoy en día
ellos y sus descendientes se destacan en áreas como medicina, ingeniería,
política, derecho, arte, comercio, industria, entre otras.
El Club Libanés Sirio Palestino es un bello
edificio ubicado en el agradable paseo del Malecón. Es el único con semejante nombre, pues su
fin, al momento de su fundación, fue
unificar a los emigrantes del Medio Oriente sin distinción de nacionalidades;
tiene ya
101 1ños funcionando.
“Cuando llegan los
árabes y libaneses a República Dominicana, estos empiezan a buscarse entre sí
con fines de ayudarse entre ellos e intercambiar experiencias sobre el país, al
igual que para hacer negocios los unos con los otros”. Al juntarse estas
comunidades y sumárseles sus familias, surgió la necesidad de buscarle entretenimiento
a estas personas. Es ahí, al presentársele la necesidad de compartir con sus
similares lúdicamente, cuando nace el club.
Ya que no hay
embajadas del Líbano ni de Siria ni de Palestina, el club les sirve como una
especie de cobija para que las tres nacionalidades puedan darse apoyo mutuo. Sí
existen consulados del Líbano y de Palestina.
“Los
turquitos”, como se les llamó a estos emigrantes del Medio Oriente, fueron en su mayoría libaneses, seguidos de los palestinos y por último los
sirios. Adquirieron este apodo porque para escapar del Imperio al momento,
tenían que realizarle cambios a sus documentos de modo que quedara su
nacionalidad como turca.
La meta de
muchos de ellos fue tomar rumbo a Marsella para finalmente llegar a “Las
Américas”, cuyos ecos de libertad resonaban desde el otro lado del hemisferio.
Algunos llegaron de Marsella a Haití y se establecieron allí; otros llegaron
directamente a República Dominicana, pero fue al momento de la prohibición del
comercio al detalle en el país vecino cuando realmente se propagaron a todo lo
largo y ancho del lado Este de la Isla.
Contrario a la
creencia popular, los libaneses no son árabes. Si bien es cierto que hablan el
idioma no son la misma etnia. “Los libaneses son descendientes de fenicios, así
como los iraníes son persas”. Siendo el Líbano la nación del Medio Oriente con
más cristianos (49% cristianos y 51% musulmanes), parte de la razón de la
salida de los libaneses se debió al choque religioso que enfrentaban con los
otomanos, que eran musulmanes. “Los libaneses cristianos estaban sujetos a
presiones de las creencias de los turcos y entre las distintas razones, los
maltrataban por temas religiosos”.
Parte de la
estrategia de integración de los árabes y libaneses en la sociedad dominicana
fue mezclarse con el pueblo casándose con mujeres criollas y formando familias.
Presencia social
Destaca que entre las universidades de República Dominicana, cuatro de ellas
les pertenece a descendientes de libaneses. La Universidad Iberoamericana
(UNIBE) le pertenece a los Hazoury; Instituto Nacional de Ciencias Exactas
(INCE) a los Hazim; Universidad Central del Este (UCE) a los Hazim;
Organización y Métodos (O&M) a los Abinader.
Las investigaciones que el Club Libanes
Sirio Palestino ha llevado a cabo han concluido que los libaneses, sirios y
palestinos son lumbreras en muchas áreas.
“En el arte tenemos
al Premio Nacional de Literatura, al poeta Tony Raful quien es descendiente
libanés; el crítico de arte Gamal Michelén, presidente de la Asociación
Dominicana de Galerías de Arte y descendiente palestino. En la música no se
concibe el bolero dominicano sin Moisés Zouain”.
En cuanto a las
leyes el jurista Juttin Cury; en la medicina dice que “son los más”, entre
ellos el cardiólogo Víctor Atallah, el neurocirujano José Puello Herrera, la
oftalmóloga Margarita Arbaje. En la política nombra a Jacobo Majluta, Luis
Abinader y Alberto Atallah.
Entre otras figuras
públicas alude al ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul y el
periodista y abogado Luis Scheker Ortiz.
Entre los
restaurantes que se distinguen están La Libanesa, de la familia Moussa, el cual
tiene una gran variedad de comida típica como tabbouleh, kibbeh, babaganoush,
hummus, entre otras delicias, y le brinda sus servicios a supermercados con su
pan pitas.
El Restaurante Scherezade,
fundado en 1995 por la familia Scheker surgió como la idea de dos hijos de un
libanés de mantener viva la memoria de su padre. Con arquitectura marroquí y
una variedad de platos mediterráneos es uno de los restaurantes familiares más
conocidos de Santo Domingo.
Baladi, del libanés
Imad Slim, con sucursal en Naco y Arroyo Hondo es otro de los restaurantes
populares de comida libanesa.
Juventud de descendientes
Entre las jóvenes descendientes de libaneses, varias se encuentran ganando cada
vez más reconocimiento en la belleza y moda. Tal es el caso de Yasmin Yeara,
conocida popularmente como “The Hippie Nerd”.
Esta fashion blogger
es una de las más reconocidas del país por ser de las primeras en implementar
el concepto de un blog de moda en República Dominicana. Además de su página
donde publica artículos acerca del buen vestir y las tendencias de momento,
también tiene su tienda cuyos productos son elaborados en suelo dominicano y en
Brasil.
Shantall Alam es
otra descendiente de libaneses que también ha optado por traer un concepto
revolucionario. Al implementársele desde pequeña el respeto y amor hacia la
tierra de sus antepasados por parte de su padre, Elvis Alam, Shantall decide
traer un poco del Medio Oriente a República Dominicana. Así decide hacer un
negocio basado en el arte de la henna.